jueves, 22 de mayo de 2008

Copiar y Pegar

Nos han dicho muchas veces que copiar es malo, que los derechos de autor, que si le gustaría hacer un trabajo y que otro se llevara el crédito...

Pero… ¿Realmente es posible diseñar sin copiar?

Pensémoslo bien, las formas del cuerpo humano y de la naturaleza no fueron inventadas por nosotros, las tipografías y los colores tampoco, al escribir usamos palabras, la cultura y los conceptos que poseemos no salieron de la nada espontáneamente en nuestras mentes.

No diseñamos de la nada, usamos que cosas que hemos adquirido que hemos de una u otra manera interiorizado o conocido. Esto no quiere decir de todas formas que no se puede crear nada “nuevo”, claro dependiendo de cómo entendamos esta palabra.

Por otro lado la copia no siempre se tiene como tal y parecen haber distinciones, como por ejemplo las “coincidencias graficas” que gráficamente se ven igual pero los argumentos con los que se diseño difieren, también están los “homenajes”, “tributos” y las famosas “inspiraciones”.

Una manera de “encubrir” una copia es recombinando muy bien una cosa o combinándola con otras, y aunque unos digan que ahí ya no se esta hablando de una copia realmente, yo diría que… no me importa.

Es como si eso de copiar o no copiar fuera la gran cosa, si fuera así le terminaríamos pagando derechos de autor a aquellos que crearon los idiomas, o los primeros de nuestra especie que caminaron o usaron sus manos para manipular herramientas.

Y entonces que con el diseñador, ¿Somos copiones y ya? Pues mas bien como han dicho otros antes que yo y de los cuales me copio, somos mas bien como cocineros o DJs, usando recetas y discos de otros, poniéndoles cositas, quitándoles otras, mezclando, sazonando, o dejando todo lo mas parecido posible al “original”, para que los comensales se alimenten, y que la rumba se prenda.

1 comentario:

amarilla dijo...

"comensales se alimenten, y la rumba se prenda" jajajajaja....
ai Iris veo reflejada nuestra charla del lenguaje... que gracioso.